Una propuesta para la Oración por las vocaciones oblatas en el contexto de hoy (solo texto)

Extracto de la homilía del papa Francisco del Domingo de Ramos/día Mundial de la Juventud, del 5 de abril del 2020

“Queridos amigos: Mirad a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días. No son los que tienen fama, dinero y éxito, sino aquellos que se dan a sí mismos para servir a los demás. Siéntanse llamados a jugarse la vida. No tengan miedo de gastarla por Dios y por los demás: ¡La ganarán! Porque la vida es un don que se recibe entregándose. Y porque la alegría más grande es decirle, sin peros, sí al amor. Es decirle sí al amor, sin condiciones, como hizo Jesús por nosotros.”

Hagamos de la invitación del Papa una oración.

 

Señor Jesús, que has dado la vida por nosotros, 

en un amor infinito, sin condiciones,

toca el corazón de tantos jóvenes, 

cómo tocaste el corazón de Pedro, Andrés, Santiago, Juan, de María Magdalena, de Eugenio de Mazenod, José Gerard, José Cebula, de los jóvenes mártires Oblatos de España, de los jóvenes Oblatos mártires de Laos.

A través del dolor, la soledad, el sufrimiento, las muertes de estos días,

muéstrales que lo único que vale y lo que queda:

no es la fama, los bienes materiales, el éxito, 

sino los que se dan a sí mismos para servir a los demás. 

que se sientan llamados a arriesgar sus vidas,

sin temor a gastarlo por Dios y por los demás.

Hazle descubrir que la vida es un regalo que se recibe al darse a sí mismo, 

y que la mayor alegría es decirle sí al amor, sin peros,

es decirle sí al amor, sin condiciones, como lo hiciste por nosotros. 

Tú que has resucitado para nuestra salvación y vives con el Padre y el Espíritu Santo hoy y por los siglos de los siglos. Amén. 

María Inmaculada, modelo y guardiana de nuestra vida consagrada, ruega por nosotros.