La Nueva Administración inicia su peregrinación juntos.

Administracíon General

Publicado Originalmente en OMIWORLD.ORG

Presione aqui para leer en Ingles

El 37º Capítulo general de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada concluyó con éxito en el Centro Ad Gentes de Nemi, Italia, el 14 de octubre de 2022. En las dos semanas que siguieron la clausura, las dos comunidades del Gobierno central, la nueva y la saliente pasaron un tiempo importante juntos, y es que el gobierno de la Congregación cambió de manos.

Primero tuvieron un retiro de tres días para prepararse a lo que ellos llamaron “periodo de transición”. Después mantuvieron diversos diálogos sobre temas importantes en relación a sus responsabilidades, siempre contando con el Manual de la Administración general como referencia.

La sesión dirigida por el P. David Kinnear Glenday (MCCJ) sobre el tema «Transición» fue un punto destacado en el programa. El Superior general y su Consejo también invitaron a los Directores de los seis Servicios Generales de la Congregación (Estudios Oblatos, JPIC, Archivos, Postulación, Comunicaciones y Procuración ante la Santa Sede) para ofrecer una visión general de su trabajo.

La sesión conjunta terminó el 26 de octubre. La primera Sesión Plenaria del nuevo Gobierno central tendrá lugar en enero del próximo año. Sin embargo, ya en estos dos próximos meses, los distintos miembros del Consejo general visitarán seis provincias: Cruz del Sur, Lesoto, Namibia, Jaffna (Sri Lanka), Polonia y Asunción (Canadá).

El P. Chicho, Superior general, visitará a los Oblatos en Aix-en-Provence y Ucrania antes de volver al Sahara, su antiguo lugar de misión.

Mientras tanto, también trabajarán en la edición oficial de las Actas del 37º Capítulo general. Esperan que puedan ser publicadas en breve, una vez reciban la aprobación del Vaticano para los cambios realizados en las Constituciones y Reglas.

El Padre general invita a los Oblatos a aunar esfuerzos con nuestro nuevo equipo de gobierno para hacer realidad la llamada del Capítulo; que todos seamos “Peregrinos de la Esperanza” en comunión con el Señor y su creación, de manera muy especial con los más pobres y abandonados.